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domingo, 4 de octubre de 2009

SERRAT, POESÍA Y CANCIÓN




Escribe: Rogger Alzamora Quijano

Es quizás el más grande de los cantautores contemporáneo, de habla castellana. Su vigencia lo dice, su manera de llegar a todos los públicos. No es difícil dejarse estremecer por sus letras cargadas de una vívida poesía que se ha adecuado a los tiempos, con la lógica propia de la vida cotidiana, de lo actual. Sigue cantando como el los tiempos de “Mediterráneo”. Sigue fiel a la influencia de Machado y Hernández. Sigue como en 1965 cuando se estrenara con “Una guitarra”, pero hoy y siempre ha estado a la par con los tiempos.

En 1969 se escuchó por primera vez el single “Penélope” que venía al reverso con “Tiempo de lluvia”. Curioso que en aquellos tiempos en que las casas discográficas consideraban excesivas las propuestas de más allá de tres y medio minutos, Serrat haya logrado grabar su tema estandarte con más de cuatro, con música de Augusto Algueró. Entre el 65 y el 70 grabó 26 discos, entre singles y lps, de los cuales diecisiete fueron en catalán (lo cual sirve para restringirlo del gran público).
En 1970, casi para cumplir los 27 , sorprende al mundo con sus versos que decididamente se distanciaban del resto porque incorporaba una poesía diferente, incluso para los poetas de entonces.
Sin embargo no sería con el álbum "Mi niñez" (1970), del cual los muchachos de entonces recordarán por siempre:
Ese con quien sueña su hija
ese ladrón que os desvalija
de su amor, señora...
("Señora"),
sino con el siguiente: "Mediterráneo" con el que saltaría a la fama, pues contenía temas como: “Mediterráneo”, “Aquellas pequeñas cosas”, “La mujer que yo quiero”, “Lucía”, “Vagabundear”, por citar los más conocidos.
Y desde entonces se abriría campo también por su carisma, por su ética frente al mundo político-social y su sentido contestatario.
Hay que ver cómo se adelantó a los tiempos con el memorable “Pare” que vino en “Per al meu amic” (1973):
...............
Padre
decidme qué
le han hecho al bosque
que ya no hay árboles.
En invierno
no tendremos fuego
ni en verano sitio
dónde resguardarnos
...........
sin leña y sin peces, Padre
tendremos que quemar la barca
labrar el trigo entre las ruinas, Padre,
y cerrar con tres cerrojos la casa…



Y en “Canción Infantil” (1974) “...se me figura que/ decir amigo/ es decir ternura...”

Luego siguió trazando versos precisos como queriendo cortar la piel: “Tu nombre me sabe a yerba” (1981), “Bienaventurados”(1987”, “Em paus” (1989), “Y el amor” (Utopía, 1992). Y hasta narró “Liliana” el texto de Dolcet y Caballero basado en el poema de Apel.les Mestres.



En “Sombras de la China”, quizá su trabajo más completo, contó con los arreglos de Josep Mas “Kitflus” y la colaboración en las letras entre otros de Cernuda y Galeano. Asume un lenguaje muy propio de la época. En “Princesa” dice : “...la ve alejarse camino a su primer casting...”; en “Me gusta todo de ti (pero tú no)” le recuerda que “ el colágeno y la miel de tus labios...” ; en “Más que a nadie” declara “te quiero más que a cualquier otra cosa…”.



Su álbum “Cansiones” (2000) recopila temas representativos de la música latina: una original versión de “Soy lo prohibido”, de Cantoral y López Ramos que había pasado desapercibido con “Los Ángeles Negros” años ha y “De un mundo raro” de Jóse Alfredo Jiménez, por citar un par.

Pronto llegaría “Versos en la boca” (2002), del cual indudablemente preferimos “Es caprichoso el azar” cantado a dúo con Noa, una sentida reflexión que quizá a todos nos toca en algún rincón del alma.



Entre paréntesis otros que no nombro para no caer pesado, pero que son eslabones que construyen la sólida cadena de éxito y vigencia de su obra.

Y el más reciente: Mô, que recrea algunas estampas propias de su niñez, que se quedaron atrapadas como esperando abril. En “El teu àngel de la guarda” usa nuevamente la imagen y la metáfora para decirle que
...
yo tengo encendido un faro
para llevarte a salvo donde halles amparo
para que no se te trague la mar
y te respeten las olas...

En “Pour a cor”:
...............
Llueve en tu corazón y en ningún otro sitio
sin prisa ni reposo
a veces llueve y no hace barro
llueve sin rayos
y sin truenos.
..............
Cuando quiere llover llueve, llueve
Y llueve
Y llueve
Y llueve en el corazón.

Y también en “Fugir de tu”
.............
pero huir de ti
jamás podrás huir de ti.
Cada cual es siempre cada cual.